D. Administrativo

Un café y tus datos, por favor

Es una mañana como cualquiera, ha llegado la hora de iniciar labores y qué mejor forma de iniciar el día que con un buen café. Camino al trabajo voy contestando los primeros mails de la oficina hasta que llega un particular mensaje a mi bandeja de entrada. La cafetería, esa a la que suelo ir casi todas las mañanas, acaba de enviarme una oferta ofreciéndome un 20% de descuento en sus productos, y aunque quede a un par de cuadras más lejos de mi destino… su atención ha coincidido con mi día. Este es el común denominador de la gestión de clientes que las empresas implementan en sus políticas con la finalidad de fidelizar y crear relaciones cercanas con su público objetivo, siendo posible gracias al tratamiento de datos.

Cada vez que consumimos en un establecimiento, y cancelamos con tarjetas de crédito o llenamos una de las tan conocidas “encuestas de satisfacción del cliente” otorgamos datos que facilitan a la empresa entablar una comunicación con nuestra persona para fines concretamente establecidos, o al menos así debería ser. Dado el mal uso de las bases de datos, su distribución incorrecta en el mercado y el posterior envío masivo de correos comerciales no solicitados (SPAM), surge la imperiosa necesidad de implementar mecanismos legales que protejan los datos personales ofrecidos.

Es así que en el 2011 se promulga la Ley N° 29733 – Ley de Protección de Datos Personales, encontrando en su incipiente realidad un amplio campo de acción, contando posteriormente con su Reglamento en el 2013.

Pero ¿Qué son los datos personales?
El dato personal es la información sobre una persona natural capaz de identificarla o hacerla potencialmente identificable. Esta información puede ser numérica, alfabética, acústica, fotográfica o de cualquier otro tipo. Es preciso señalar que la Ley de Protección de Datos Personales se aplica a los datos personales contenidos, o destinados a serlo, en bancos de datos personales cuyo tratamiento se realice en el territorio nacional.

¿Banco de datos personales? son el conjunto de datos personales recabados, sean automatizados o no, e independientemente del soporte en el cual se encuentren almacenados.

¿Tratamiento de datos personales? Sí, el tratamiento de datos involucra cualquier operación o procedimiento técnico que permite recoger, grabar, elaborar, conservar, modificar, consultar, ceder, usar, cancelar, bloquear o suprimir datos.

Una vez aclarados los conceptos podemos retornar a la cafetería, no he olvidado mi café y el descuento que el establecimiento ha ofrecido.

Recuerdo que conocí la cafetería por un colega de la oficina que una tarde, luego del trabajo, me pidió que lo acompañara. Fuera de la calidad de productos, lo que llamó mi atención fue la encuesta que trajo esa vez la simpática señorita que nos atendió. ¿Queda claro que fue la encuesta la que llamó mi atención, cierto?

La encuesta solicitaba, como es costumbre, nombres y apellidos entre otros datos. La peculiaridad de esta fue que al final de la hoja se encontraba en pequeñas letras una cláusula que daba ciertas nociones sobre el uso que se le darían a los datos proporcionados mediante la misma. Como es costumbre, casi nadie suele fijarse en esos detalles provocando futuros inconvenientes por la falsa idea que el consumidor tiene sobre la no autorización brindada sobre sus propios datos.

Si bien la ley establece que para el tratamiento de datos personales se debe contar con el consentimiento del titular de los datos, este consentimiento contará con determinadas características; debiendo ser previo, expreso, libre e informado. Una vez recopilada la información, se procederá a estructurar un banco de datos que deberá tener una finalidad para el tratamiento de los datos almacenados, y las medidas de seguridad que su titular implemente.

En aquella ocasión, la finalidad estaba orientada a fines comerciales consistentes en el envío de ofertas, avisos sobre disponibilidad de productos por temporada, encuestas, etc. Por lo que no esperaba recibir en mi bandeja de entrada correos electrónicos de otra índole, y menos de otro remitente; situación que a la fecha sigue cumpliéndose.

Los datos se han convertido en la moneda de intercambio del siglo XXI, permitiendo mediante su tratamiento la elaboración de patrones de conducta sobre las actividades diarias que a simple vista son insignificantes pero que sin embargo agregan al comercio un importante valor del cual muchos usuarios desconocen.

Por eso estimados lectores, ¿Cuál es el valor de sus datos?

Leave a Comment

Quieres recibir más notas
en tu buzón

Suscríbete a nuestra lista para recibir información de tu interés

Gracias por suscribirte.

Error de suscripción.